Doctor en Literatura Peruana y Latinoamericana por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Magíster en Literaturas Hispánicas por la Pontificia Universidad Católica del Perú. Licenciado en Literaturas Hispánicas por la Universidad Mayor de San Marcos. También posee el título de Profesor de Lengua y Literatura. Regenta la cátedra de Literatura Peruana (siglos XVI y XVII) en la Maestría de Lengua y Literatura; y rige las de Literatura Hispanoamericana (siglos XVI-XVII) y de Rítmica en la Facultad de Letras de San Marcos. Miembro de la Comisión de Lexicografía y Ortografía de la Academia Peruana de la Lengua, del Instituto Peruano de Cultura Hispánica, del Instituto Riva Agüero de la Universidad Católica, del Instituto de Investigaciones Humanísticas y del Instituto de Investigaciones Lingüísticas de la Universidad de San Marcos. Ha publicado en poesía: De dunas, ostras y timbres (1979) con prólogo de Wáshington Delgado y Cielo de este mundo (1980) con un estudio preliminar de Manuel Pantigoso. En el campo de los estudios literarios ha publicado El Perú en su literatura (1983), Los inicios de la poesía castellana en el Perú (2.ª ed. 2001), Los orígenes de la novela castellana en el Perú: La toma del Cuzco [1539] (2008); y Diego de Silva y Guzmán. Poema del descubrimiento del Perú y La toma del Cuzco (2016). Es autor de numerosos opúsculos universitarios, entre ellos, Nuestro castellano (2.ª ed. 2007), Arte y gramática de nuestro castellano (2.ª ed. 2007), Manual de semiótica clásica (2007).

ÁREAS DE INVESTIGACIÓN

Área general: Literatura peruana del siglo XVI.

Área específica: Letras castellanas de la fundación del Perú, siglo XVI.

ESTUDIOS LITERARIOS

La poesía del descubrimiento del Perú 

El trabajo de Óscar Coello en el campo de los estudios literarios ha consistido en aclarar el panorama de la poesía del descubrimiento y fundación del Perú castellano. En efecto, en 1999, publicó, bajo el sello editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú, su libro titulado Los inicios de la poesía castellana en el Perú, en el cual realiza sendos estudios monográficos sobre todos los textos poéticos conocidos de la primera época de la literatura peruana. En dicho libro, descarta definitivamente la creencia de que la llamada copla de la isla del Gallo es la primera muestra versal del Perú castellano y ubica a Francisco de Xerez como el autor del primer poema del descubrimiento del Perú, publicado este en 1534. Así mismo, ya no como autor de un poema breve, sino como autor del primer libro de poesía del Perú y de América, Coello estudia detenidamente a Diego de Silva y Guzmán, quien en 1538 escribió en el Cuzco El poema del descubrimiento del Perú, (o Relación de la conquista de la Nueva Castilla), en severas coplas de arte mayor, y donde canta paso a paso la hazaña expedicionaria desde el día de la partida de Panamá hasta la captura de Atahualpa. También trabaja los poemas surgidos por las luchas fratricidas entre españoles, como El poema de la muerte del Adelantado, de Alonso Henríquez de Guzmán, y todas las muestras de poesía tradicional, es decir, los romances y coplas del Perú auroral.

Los orígenes de la novela en el Perú 

El trabajo de Coello ha continuado en este campo del estudio de las letras castellanas del Perú inicial con la edición y presentación de La toma del Cuzco, (hasta aquí denominada Relación del sitio del Cuzco) un insólito relato escrito en la Ciudad Sagrada de los Incas, en 1539, por el mismo Diego de Silva y Guzmán, poeta, hijo de Feliciano de Silva, el novelista de caballerías inmortalizado por Cervantes en el Quijote. Este libro fascinante y revelador narra, paso a paso, escena a escena, la rebelión general del los incas, aquella vez de 1536-7, cuando las castas quechuas deciden recuperar el vasto país de los Andes inexplicablemente convertido en el novísimo reino hispano del Perú. En efecto, Manco Inca fustigado por el sumo sacerdote solar o Villaoma, captura los caminos, quiebra los puentes y cerca el Cuzco y lo incendia. Las huestes españolas, guiadas por Hernando Pizarro, el héroe perfectamente definido en el relato, luego de épica resistencia con solo noventa hombres de a caballo, recaptura la fortaleza de Sacsayhuamán, en donde se inmola el paladín colla Cahuide. Pero la rebelión era generalizada y otro héroe inca, Tey Yupanqui, avanza sobre la recién fundada ciudad castellana de Lima o, como se llamaba en el momento, Los Reyes. Las escenas de los soldados españoles sepultados a pedradas por los guerreros incas son, simplemente, imperecederas. Hay en este texto un juego de aventuras donde un relato se abre dentro de otro o se complican las acciones, como cuando se narra la tensa historia del enfrentamiento entre Almagro y Pizarro por la espléndida y rica capital de los incas. Así, el relato logra construir un mundo cerrado y coherente, con personajes perfectamente definidos y con toda la estructura y aditamentos de lo que hoy entendemos por una novela. En Los orígenes de la novela castellana en el Perú: La toma del Cuzco (1539), editado por la Academia Peruana de la Lengua y la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (2008), Coello ofrece la lección paleográfica del manuscrito del siglo XVI que obra en la Biblioteca Nacional de España, y propone también una versión modernizada que sigue fielmente al códice madrileño y resalta los valores literarios del texto.

F.S.

Sitio web: https://www.oscarcoello.com